UNA LIBRERÍA EN BERLIN Francoise Frenkel
- 2 nov 2017
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Título original: Rien ou poser sa tete, Ningún sitio donde descansar la cabeza.
Nace en Polonia en 1889 con el nombre de Frimeta Idesa Frenkel, el cual cambia por el de Francoise Frenkel, cuando estudia literatura en París y se enamora de la cultura francesa.
Estudió e hizo su doctorado en la Sorbona de París y viaja a Berlín con su esposo Simón Rachestein, donde abren la primera librería francesa en Berlín, en 1921, La Maison du libre francaise, situada en el número 39 de Passaur Strasse. Este lugar fue encuentro de intelectuales de todas las nacionalidades y uno de los puntos de referencia cultural en Berlín, hasta el auge del partido Nazi.
Su esposo se exila en París en 1933 y ella jamás lo vuelve a ver, pues es arrestado en 1942 y llevado a Auschwitz ese mismo año. Curiosamente nunca lo menciona en su libro.
En 1939 aconsejada por el cónsul francés, sale de Alemania y se refugia en la zona libre francesa, tratando de llegar a Suiza. Hizo dos intentos en donde su vida corrió mucho peligro y solo en el tercer intento logra entrar a Suiza, donde escribió entre 1943 y 1944 un testimonio sobre las circunstancias de su vida y su exilio en Francia. Fue su único libro y fue publicado en Ginebra en 1945 por Jeheber. Murió en Niza en 1975 y no dejó ningún rastro tras ella, solo unos pocos documentos: su partida de nacimiento, su firma en el registro de entrada en la frontera Suiza y un expediente de indemnización por los bienes que le fueron embargados por los nazis.
En el año 2010 aparece en Niza un ejemplar del libro y causa tanto revuelo entre sus lectores, que es reeditado en 2015 con prefacio de Patrick Modian y con material bibliográfico complementario.
Esta obra está escrita con honestidad; de manera sencilla narra la vida cotidiana en una época muy dura para la humanidad. Más que una denuncia a la persecución de la que fue víctima, está pensada como un homenaje a los hombres y mujeres de buena voluntad y valentía inagotable que lograron resistir hasta el final, pues la escritora dejó los pasajes más traumáticos de su existencia al margen de su obra y se esfuerza en subrayar la generosidad de los extraños, la solidaridad de la gente y le quita importancia a los comportamientos mezquinos.
También es un relato sobre su pasión por la literatura y siempre definió su librería como SU RAZÓN DE SER.
No podría decir que es un libro buenísimo, pero sí que es un libro BELLÍSIMO.





















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