LOS HUMANOS Matt Haig
- 29 oct 2017
- 3 Min. de lectura
El autor nace en 1975 y a los 24 años es diagnosticado con depresión y como terapia utiliza escribir lo que se le pase por la cabeza. Escribe la novela como respuesta a su depresión y lo hace como si fuera una carta dirigida a sí mismo, un muchacho de 24 años deprimido y ansioso, defendiendo las virtudes de los seres humanos.
Hoy Matt Haig es consultor independiente de estrategia y marketing de marcas y hace poco escribió un libro titulado Razones para seguir viviendo, porque según su experiencia, el suicidio no es ganas de morir, es no encontrar razones para vivir.
Los Humanos es considerado un libro del género Ficción-especulativa donde hay elementos sobrenaturales o futurísticos, pero No es una novela de ciencia ficción. Es como una carta de amor a los seres humanos, que parte de una premisa que parece de ciencia ficción, pero que es una figura que el autor utiliza para irnos revelando lo que significa ser un humano.
De una manera sencilla y, a veces casi elemental, el autor se plantea una serie de preguntas y respuestas que convierten a la novela en una metáfora novelada de la vida. Todos los personajes de la novela están caracterizados a la perfección y su fuerza no decae en ningún momento.
La novela trata del descubrimiento del secreto de los números primos hecho por Andrew Martín, profesor en Cambrigde y uno de los genios matemáticos de nuestro tiempo. Este secreto, según los sabios, nos dará la clave para entender los misterios del universo y acabar con las enfermedades y la muerte.
Alertados por esta situación y, convencidos de que este secreto No debe dejarse en manos de una especie tan egoísta, violenta y primitiva como es la de los humanos, los vonadorianos , una especie muy evolucionada, envían a un emisario para hacer desaparecer a todo el que haya tenido contacto con este descubrimiento y así borrar el rastro del mismo.
El emisario toma la forma de Andrew Martin, quien previamente ha sido desaparecido por los extraterrestres y aparece denudo en el campus universitario. Desde ese momento, el emisario tiene contacto con los humanos y comienza el descubrimiento de esta especie:
“ Con el tiempo comprendí que aquel era un planeta de cosas envueltas dentro de cosas: comida dentro de envoltorios, cuerpos dentro de ropa, odio dentro de sonrisas”
“¿Amar consiste en encontrar a la persona adecuada a la que hacer daño?”
“En la tierra la civilización es lo que resulta de un grupo de humanos que se juntan y suprimen todos sus instintos”
A pesar de que su misión es “desaparecer” a la esposa, al hijo y a todos los que hayan tenido contacto con el descubrimiento, el emisario no puede dejar de sentirse fascinado por esta fea especie, por sus costumbres incomprensibles, por su ropa incómoda, por su comida insípida, por su necesidad de contacto y aprobación, por sus secretos y mentiras, por sus sonrisas, por sus lágrimas que saben a sal y por su poesía.
El autor consigue situarse en el papel de un observador externo que juzga el comportamiento de los humanos con el frío ojo de aquel que no sabe nade de la forma como actúa esta especie.
Los humanos están llenos de faltas, pero… son apasionados, llenos de emociones y… escriben poesía y hacen música.





















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